Laura una chica que vivía en Madrid nunca pensó tener por amigo alguien que no fuera de su mismo "color" y "cultura" nunca imagino descubrir algo tan maravilloso como hasta hace poco descubrió que si no hubiera sido así jamas se hubiera dado cuenta de lo que se puede aprender de gente que no es de tu mismo tono de piel y tu mismo pensamiento.
Laura como todas la mañanas iba a su instituto con sus dos mejores amigas Natalia y Carolina siempre quedaban a una hora en el mismo sitio de siempre para ir juntas.
Esa mañana ninguna imaginaba lo que iba a pasar andando hacia el instituto a Laura le quitaron el monedero de la mochila ella sin darse cuenta siguió andando y hablando con sus dos amigas, un chico que caminaba detrás de ellas dos se dio cuenta y siguió al hombre para que le pudiera devolver la cartera de la chica desconocida para el. Una vez cogida la cartera se la devolvió a su dueña Laura, impresionada por la bondad de aquel chico le dio las gracias . El chico había venido nuevo de guinea ecuatorial no tenia amigos ni conocía a nadie. Ese mismo día se volvieron a encontrar a la salida del colegio, empezó a hablar con ese chico aunque no le hiciera mucha gracia ya que lo veía raro hablaron durante todo el camino , feliz por la compañía, ese chico llamado Lupercio ya que no tenia amigos ni nadie con quien hablar desde que llego nuevo a este país se sentía rechazado por todo el mundo y solo dejando atrás su país sus amigos sus abuelos y mucha familia.
Poco a poco se fueron conociendo mejor Laura y Lupercio y se dieron cuenta que el color o la "cultura" no es motivo para no tener relación con gente que no sea de tu país desde entonces se hicieron inseparables y muy buenos amigos . Descubriendo lo mejor de cada uno compartiendo cosas diferentes.
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